Cómo encargar una traducción: literal, adaptación o localización

“Tradúzcalo y ya está”: así empiezan muchos encargos de traducción, y por eso muchos acaban en decepción. Un contrato, una ficha de producto y un eslogan publicitario necesitan tipos de traducción muy distintos. Elija el adecuado, prepare algunas cosas de antemano y el resultado se leerá como si se hubiera escrito en ese idioma.

Tres tipos de traducción
Traducción literal (fiel)
Tan cerca del original como lo permite el idioma de destino: la misma estructura, los mismos términos, sin añadir ni quitar nada.
Úsela para: contratos, instrucciones, documentos técnicos, cartas oficiales y todo aquello en lo que la precisión importa más que el estilo.
Adaptación
Se mantienen el sentido y el tono; las frases, las expresiones y los ejemplos se reescriben para que suenen naturales al lector. Un chiste que no funciona en el otro idioma se sustituye por otro que sí funcione.
Úsela para: artículos, entradas de blog, newsletters, presentaciones, descripciones de producto.
Localización
La adaptación más todo lo que depende del país: moneda y precios, unidades de medida, formatos de fecha, direcciones, ejemplos locales, referencias culturales y, a veces, hasta las imágenes.
Úsela para: sitios web, aplicaciones, tiendas online, anuncios dirigidos a un país concreto.
Qué enviar con el texto
- El público. Quién lo leerá: clientes, socios, ingenieros, niños.
- El país. Español de España o de México, portugués de Portugal o de Brasil, inglés del Reino Unido o de EE. UU.: las diferencias importan.
- Un glosario. Los nombres de sus productos, los términos y las frases que deben traducirse de una sola manera o no traducirse.
- Traducciones anteriores. Si partes de su sitio ya están traducidas, envíelas para que el texto nuevo use las mismas palabras.
- El texto en un formato editable. Un documento o una tabla funcionan mejor que una captura de pantalla o una página escaneada.
Cómo revisar el resultado
- Léalo en voz alta o pídale a un hablante nativo que lo haga: las frases poco naturales se oyen enseguida.
- Compare nombres, cifras, fechas y precios con el original.
- Mire el texto donde se va a usar: en la página, en la aplicación, en el envase. Las traducciones suelen ser más largas que el original y pueden no caber en el diseño.
Errores habituales
- Encargar una traducción literal para textos de marketing: correcta, pero nadie quiere leerla.
- Enviar el texto sin contexto: una misma palabra puede traducirse de varias maneras.
- Cambiar el original una vez empezada la traducción.
En resumen
Decida qué tipo de traducción necesita, envíe el contexto y un glosario, y revise el resultado en su sitio. Cuando el texto esté listo, encargue una traducción: elige los idiomas y el estilo, y recibe una traducción precisa con un glosario de sus términos. El pago se libera solo después de que usted acepte el trabajo.